|
“Suicidio”, palabra temida y despreciada. Despreciada por sus efectos, pero también por todo lo que nos interroga acerca de la vida, de la compañía de aquellos a quienes más amamos y que se nos esfuman ante nuestros ojos, a veces sin que sospecháramos nada. Temida porque no sabemos en cuál lugar reside, en qué momento parece y en quién se ensaña. |